Aparcabicis en el centro

Aparcabicis en el centro

Fumata blanca. Y tras la firma, llegó la hora de trabajar. Si todo cuaja y se cumplen los compromisos, en apenas dos años a Almería no la va a conocer “ni la madre que la parió”. La expresión la popularizó el exvicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra. Y es perfectamente aplicable a lo que Ayuntamiento de Almería y Junta de Andalucía han signado para la ciudad. Las cifras, frías e inmateriales, pueden sin embargo ofrecer un reflejo del planteamiento existente para la aplicación del Plan Andaluz de la Bicicleta en Almería. Un proyecto que puede revolucionar la forma de moverse y de relacionarse de los almerienses.

Veamos. En total, casi 36 kilómetros más de vía ciclista. La inmensa mayoría de ellos, carriles bici y acera bici segregados del tráfico rodado para cumplir con una de las premisas del plan: aportar seguridad a los ciudadanos e invitarlos a pedalear. Se suman a los 33 ya construidos. Total: cerca de 70 kilómetros de vías ciclistas repartidos por la ciudad. Esa red, mallada, conectada, permitirá que cualquier ciudadano se mueva de punta a punta del casco urbano almeriense en un máximo de 20 minutos de trayecto en bicicleta. ¿Cuánto costará? Depende de los concursos públicos para la obra. Pero una primera estimación, la que incluyen los proyectos, estima que la Junta de Andalucía invertirá aproximadamente 7,4 millones de euros en la infraestructura, señalización y el mobiliario urbano anexo.

Más cifras. La extensión de la red ciclista de Almería llevará aparejada la creación de 3.086 plazas de estacionamiento de bicicletas repartidas por toda la ciudad. Y mientras tanto, al tenderse la malla ciclista por Almería, habrá que eliminar 1.129 aparcamientos en superficie y redefinir la ‘zona azul’ en el Casco Histórico. Nada ilógico: si hay más bicis, habrá menos coches y, por lo tanto, se necesita menos aparcamiento. Se estima que, una vez completa la red, unos 24.900 trayectos diarios se harán a pedales en Almería. De esos, 7.400 se le restarán automáticamente al coche privado. Además, la ciudad de Almería dejaría de emitir un total de 2.360 toneladas de dióxido de carbono al año.

Tras el atracón de cifras, uno puede tomar una imagen de situación de lo que puede llegar a significar esta ‘revolución’ para la ciudad de Almería. Si los almerienses la asumen, desde luego, supondrá un cambio radical de la movilidad y, lo más importante, un cambio radical de la mentalidad. “Esta red mejorará la movilidad en Almería, haciéndola más rápida, cómoda y segura, repercutirá favorablemente en la salud pública y reducirá la contaminación”, Afirmaba la consejera de Fomento y Vivienda, Elena Cortés. Su departamento, como cualquiera del Gobierno, pasa por una época de restricción económica. Sin embargo, los fondos europeos ligados a la movilidad sostenible permitirán esta fuerte inversión que, atención, supondrá cerca de 15.000 empleos solo durante la ejecución en el ámbito autonómico

La red

Los principales polos de atracción tendrá su vía ciclista. La estación Intermodal; los hospitales de Torrecárdenas, Cruz Roja, Bola Azul y Provincial; la Universidad; los centros educativos; las áreas comerciales… Una red trazada para ser útil, para servir a la movilidad.

Ayuntamiento y Consejería se ha repartido el trabajo. El Consistorio renovará el trazado de la Rambla y lo conectará con Nicolás Salmerón y con el Paseo Marítimo, donde enlazará con el Paseo de Ribera. Además, ejecutará algunos pequeños tramos, como uno de interconexión en el Parque del Andarax, la vía verde de La Cañada o la ciclocalle de las calles Real y Murcia.

Mientras tanto, la Consejería de Fomento ejecutará la malla en dos áreas. La primera, en la zona de poniente de la ciudad de Almería, abarca el centro histórico, donde se va a ejecutará otra ciclocalle (calles Granada, Antonio Vico, plaza Marín, Real, San Juan, Plaza Virgen del Mar, Gravina y Martínez Campos). Este mismo proyecto incluye dos ejes longitudinales norte–sur, que conectan la zona de las vías férreas y la Estación Intermodal (tren–bus) con el Hospital de Torrecárdenas (avenida del Mediterráneo) y con la salida norte de la ciudad, a través de la calle Hermanos Pinzón y la carretera de Ronda. La zona de poniente se completa con ejes transversales que conectan con la avenida Federico García Lorca y el enlace con el barrio Araceli, con el fin de conectar con la vía ciclista existente en el cordel de la Campita y con las zonas deportivas ubicadas en el final de la rambla de Belén.

El segundo de los itinerarios ciclistas que construirá la Consejería ocupa la zona de nuevo crecimiento en el levante de la ciudad. Presenta dos ejes norte–sur hacia el puente de la avenida del Mediterráneo sobre las vías férreas, por un lado, y por la avenida de la Vega de Acá hacia el Estadio de los Juegos Mediterráneos y el polígono industrial en la barriada de El Puche, por otro. Este itinerario también prevé vías transversales que conforman la malla ciclista.

¿Para cuándo?

La Consejería se compromete a licitar las vías de estos dos itinerarios en 2014, para lo que ha redactado ya los proyectos de construcción. El Ayuntamiento, por su parte, pretende haber ejecutado la mayor parte de su proyecto antes de finalizar el año. En principio, y si se cumple con el calendario, la previsión es que los 36 kilómetros de vía ciclista, interconectada, señalizada y con nuevos aparcamientos esté completada en la capital a finales de 2015. Será entonces cuando se pueda hacer una evaluación. En Sevilla o en Barcelona, planes similares las han catapultado como ciudades bikefriendly y con un reparto modal muy favorable a la bicicleta. Almería… habrá que verlo.