En Doble Fila tenemos miles de ojos. Contamos con los nuestros, apenas ocho, pero también con los vuestros, los de los lectores, que nos hacéis llegar algunas instantáneas, que nos alertáis de algunas cosas que nosotros no hemos alcanzado a detectar. Por ejemplo, esto, que nos enviaban los colegas del Club de Patinaje Tres60. Hace unos días nos hacían llegar algunas fotografías que demuestran como hay automovilistas que, sin sonrojo, utilizan el carril bici del Parque del Andarax como una calzada para coches. Nos enviaban las fotos aún ojipláticos. No solo por la audacia del conductor (o conductora) sino por el peligro que puede conllevar hechos como este en un carril bici habitualmente utilizado como senda de ocio y en el que muchos padres llevan a sus hijos pequeños a dar pedales.

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Instantánea remitida por Tres60

La cuestión se solventaría de una forma muy fácil y barata: la concienciación ciudadana y el civismo. Pero eso es una carrera a largo plazo en la que los colegios y la sociedad en general tienen mucho que decir. Otra solución, mucho más efectiva en el corto plazo, es la disuasión y pasa por la ubicación de hitos en los cruces con la calzada que impidan a los coches acceder a las pistas ciclables. Ya los hay en otros carriles bici, como el del Paseo de Ribera. Lo ideal, es obvio, sería que no fueran necesarios. Pero visto lo visto, quién sabe, lo mismo es necesario recurrir a ese socorrido método que el Ayuntamiento de Almería ha aplicado para frenar a los coches en las calles peatonales y en las aceras.

Civismo

Y ya que hablamos de civismo, no está mal reconocer que el uso compartido de la vía supone en muchos casos un conflicto entre usuarios. Los ciclistas se quejan de que algunos peatones utilicen las pistas ciclables como zona de paseo. Ocurre muy a menudo en el Parque de Nicolás Salmerón pese a que al otro lado de la calzada existe una amplísima acera que apenas utilizan los peatones. Pero también ocurre en muchas calles sin carriles bici en las que los ciclistas, la cada vez más numerosa ‘patrulla’ de almerienses que deciden desempolvar su bici y utilizarla como medio de transporte, se suben en múltiples ocasiones a la acera para evitar el tráfico feroz de algunas horas en la ciudad.

La calle es de todos. Los carriles bici son prioridad para las bicis. Y las vías peatonales o las aceras… son prioritarias para quienes van a pie. El civismo debe de ir en todos y cada uno de los sentidos. Especialmente para los usuarios más débiles, que en el uso de la vía son los peatones (y los ciclistas).