Desde hace ya casi un año se viene hablando de los cambios que se van a realizar en la red de ferrocarriles estatal debido a la necesidad de optimizarla,  algo que empezó a dar sus pasos con  la aprobación del Real Decreto Ley 22/2012 de 20 de Julio por el que se adoptan medidas en materia de infraestructuras y servicios ferroviarios.

Sin embargo desde el principio se pusieron en tela de juicio los argumentos en los que se sostenían estas medidas de optimización, dado que parecían tener un alto componente económico, dejando de lado los beneficios sociales y ambientales, fundando los temores que ya entonces manifestábamos en Doble Fila, donde hablábamos que se abocaba al ferrocarril a una vía muerta.

Desde entonces el cruce de datos y cifras ha sido muy importante, prácticamente no ha pasado un mes sin que apareciera una noticia al respecto de líneas que iban a modificarse, estaciones que contarían con menor número de paradas y todo ello unido a una guerra de cifras para intentar bien justificar el poco uso de una línea, bien justamente lo contrario, la tendencia cada vez más positiva en el número de viajeros de un trazado. Lo curioso es que llegábamos a encontrarnos con datos muy dispares para las mismas líneas, como ocurrió con la que une Sevilla y Almería.

Y hoy precisamente se ha conocido la propuesta del Ministerio de Fomento que busca reducir los costes de operación de los servicios de ferrocarril en España con importantes cambios en las líneas de Media Distancia. En total se verían afectadas 48 lineas que serían suprimidas y supondrán 46’5 millones de Euros de ahorro, tal y como vemos en la imagen que publicaba hoy el diario El Pais.

Tal y como puede verse, se cierran las líneas que se clasifican como ineficientes, atendiendo exclusivamente al criterio de ocupación media, sin embargo el ahorro total anunciado es de 86’5 millones de euros, por lo que habrá también cambios en las líneas que si presentan una ocupación media más elevada y por tanto, desde la óptica del Ministerio de Fomento, una mayor eficiencia. Queda patente de nuevo que el criterio para estas modificaciones es meramente económico, pues ni siquiera las líneas con mayor ocupación se salvan de los recortes en sus servicios.

Las reacciones no han tardado en llegar y desde Ecologistas en Acción se ha difundido un comunicado que, entre otras opiniones, afirma: La decisión de cerrar líneas ferroviarias es un paso más en el desmantelamiento del transporte público en el Estado español. La rentabilidad se emplea como argumento para suprimir líneas accesibles a la mayoría de la población. Pero, paradójicamente, no se alude al coste de los miles de millones de euros invertidos en líneas de alta velocidad, que no son rentables en la mayor parte de los casos. Ecologistas en Acción lamenta que continúe el despilfarro y la ineficiencia en un tren elitista como es el AVE, mientras se cierran líneas de tren convencional, socialmente más accesible y con unos impactos ambientales muy inferiores» 

Y por parte de diferentes plataformas en defensa del Ferrocarril en Andalucía ya se venían convocando diferentes acciones de protesta por la supresión de diferentes líneas y para el próximo 23 de mayo ya se ha convocado una Jornada de Trabajo en Defensa del Ferrocarril, que se celebrará en Arahal, Sevilla y donde se analizará la situación actual y los cambios que se han anunciado.

En el caso de Almería, polémicas aparte en torno al Corredor Ferroviario Mediterráneo, parece que las líneas de ferrocarril actuales no sufren cambios, aunque ya hubo algunas noticias en torno a cambios en el recorrido, sin embargo seguimos sumidos en una cómoda posición de aspiración de nuevas líneas, ya sea el AVE o el corredor ferroviario de mercancías, que parece que se nos olvida defender lo poco que tenemos. Cuesta pensar que las líneas y frecuencias actuales se reduzcan, pero ya se habla de reducir el número de paradas y puede ser el comienzo de mucho más.

En cualquier caso no cabe duda de que el mapa ferroviario en España va camino de reducirse de una manera importante, y más allá de las pérdidas económicas que ello pueda mitigar, quienes sí van a perder serán los territorios que se vean afectados por la eliminación de sus líneas y sobre todo ese nuevo modelo de movilidad sostenible que día tras día se hace más necesario pero del que parece que con estas medidas se empeñan en alejarnos.

@juanjoamate