El taxi va a cambiar de forma radical en Andalucía. Ha salido por acuerdo, pero va a significar que de aquí en adelante muchos taxistas dejen de tener asalariados explotando segundas o terceras licencias. Así lo impone el nuevo decreto autonómico que desarrolla la normativa para los casi 10.000 taxis que prestan servicio en toda Andalucía. De acuerdo con la nueva norma, la adjudicación de las licencias se realizará por concurso y sólo las personas físicas podrán ser titulares, con la condición de tener permiso de conducir y estar inscritas en la Seguridad Social. En los municipios de más de 5.000 habitantes -como la capital almeriense, Roquetas o El Ejido- se exige también dedicación plena y exclusiva a la profesión. Es decir, no vale el pluriempleo. Así las cosas, el taxi se convierte, de todas todas, en un modo de autoempleo.

El nuevo reglamento desarrolla también la figura del área territorial de prestación conjunta, que permite a los taxistas ofrecer sus servicios en cualquiera de los municipios que la integran. Para su creación será necesario el acuerdo de al menos las dos terceras partes de los municipios, que a su vez deben representar un mínimo del 75% de la población total del área. Este modelo de área de prestación conjunta se ha querido implantar en diversas ocasiones en Almería y el Bajo Andarax. Sin embargo, solo funcionó de forma eventual para los Juegos y ha sido rechazada recientemente por el gremio de taxistas de la capital almeriense. Y esto, a pesar de la insistencia de algunos alcaldes del área metropolitana, como el de Gádor, Eugenio Gonzálvez, defensor de un área conjunta que favorecería una mayor fluidez y accesibilidad al taxi por parte de todos los ciudadanos de la conurbación.

En cuanto a las exigencias técnicas de los vehículos, la norma establece por primera vez un criterio único para toda la flota en la comunidad autónoma. “Entre otros requisitos, los taxis no deberán tener más de dos años de antigüedad en el momento de la obtención de la licencia. Por regla general dispondrán de cinco plazas, aunque se podrán autorizar turismos de hasta nueve en localidades costeras y con poblaciones dispersas en sus términos municipales; zonas rurales con baja densidad de población, y municipios de menos de 10.000 habitantes que no pertenezcan a un área de prestación conjunta”, informa la propia Junta de Andalucía sobre el decreto ya aprobado. Asimismo, el reglamento obliga a contar con taxímetro a los turismos que presten servicio en los municipios de más de 10.000 habitantes -las ciudades- y establece un plazo de 24 meses para su instalación.

Respecto al régimen tarifario, se mantiene la competencia de los ayuntamientos -que son quienes otorgan las licencias- para fijar los precios en los trayectos urbanos, si bien mantiene esta competencia en manos de la Administración autonómica en los interurbanos. Además, el reglamento permite a los ayuntamientos establecer tarifas en los servicios con origen y destino en puntos específicos de gran generación de transportes de personas, como aeropuertos, puertos y estaciones ferroviarias y de autobuses, esto es, cobrar un extra en la tarifa dado que en estos puntos los taxi suelen estar en espera, algo que ya se aplicaba de facto en algunos servicios de acuerdo con las normativas municipales.