Tras tener noticias a comienzos del pasado mes de septiembre del inicio de la tramitación de la Ley de Movilidad Sostenible en Andalucía, poco a poco nos van llegando avances de la misma y vemos que no ha quedado en un brindis al sol sino que el proceso está marchando de una manera contínua.

El proceso se antoja largo, son necesarios diferentes informes previos antes de poder tener un anteproyecto que empiece su tramitación para finalmente ser un Proyecto de Ley que acabe, tras en tramite parlamentario, convirtiéndose en Ley. Y sobre todo, si se cumple el compromiso (que debiera ser una obligación en la tramitación de todas las leyes) de dar participación a todos los colectivos que puedan mostrar interés, el mero hecho de remitir a los mismos la información, darles plazo para su estudio y que puedan hacer aportaciones y de nuevo el análisis de las mismas para darles cabida en un texto que sea coherente, demanda de muchos meses.

Una buena noticia es que ya se ha conocido un borrador de documento, al que ha tenido acceso Doble Fila, y en el que de manera participativa (pues se ha hecho llegar a un buen número de agentes sociales y organizaciones vinculadas a la movilidad) se pretende recoger las diferentes aportaciones, de manera que el texto poco a poco vaya creciendo. Hasta el momento parece que son muy numerosos los colectivos que han sido consultados, desde sindicatos a organizaciones vinculadas a uno o varios tipos de movilidad (ciclista o colectivos en defensa del ferrocarril) pasando por asociaciones de consumidores/as y usuarios/as hasta diferentes colectivos que agrupan a personas con capacidades diversas (que pueden aportar un enriquecedor enfoque desde la accesibilidad).

De lo que hemos conocido hasta ahora, apenas un borrador de la propuesta de  principios generales que fijará la futura ley y sus objetivos fruto de una primera toma de contacto con los diferentes colectivos, destacamos que considere la movilidad desde diferentes enfoques (no solo el económico o el ambiental, sino también el social – cultural) o que apueste por un modelo de movilidad más eficiente y fruto de ello más sostenible (no en vano la sostenibilidad ya va en el título de la ley y no parece que como mero acto de propaganda).

Otros aspectos muy positivos es que ya se hable de la triple alianza «a pie, en bicicleta y en transporte público colectivo» como una prioridad por sus óptimos costes ambientales, sociales y económicos, o que también el transporte de mercancías y su relación con el modelo y las actividades productivas tenga un protagonismo destacado, máxime si pensamos en el protagonismo que estos días está teniendo en la ciudad de Almería la conexión ferroviaria con el Puerto de Almería.

Además, es positivo, aunque será el posterior desarrollo de la ley el que determine si efectivamente se lleva a la práctica, que entre los principios fundamentales y los objetivos de la misma, ya se adivinen cuestiones como la vinculación entre la ordenación territorial y la movilidad, la valoración de los costes externos ambientales y sociales a la hora de determinar la idoneidad de una alternativa de transporte o la referencia a la necesaria sensibilización social como elemento necesario para el éxito de las políticas vinculadas a la movilidad sostenible.

Desde Doble Fila esperamos que este trámite continúe de manera firme y que la participación poco a poco se extienda a muchos más colectivos vinculados de una u otra manera a la movilidad, no en vano sería deseable una elevada participación de la ciudadanía andaluza en este trámite, algo que desde Doble Fila trataremos de facilitar a través de la información que podamos difundir del mismo.

Y para ir comenzando con esa participación, lanzamos una pregunta a las y los lectores de Doble Fila ¿qué creéis que sería necesario incluir en una Ley de Movilidad para que se logre que esta sea sostenible?

@juanjoamate