Esta semana se ha vuelto a producir un atropello grave en Roquetas, que ha acabado en fallecimiento tristemente. No es el primero ni mucho menos, y lamentablemente no será el último. Es difícil encontrar en Roquetas alguien que defienda la seguridad vial del eje Avenida Carlos III-Carretera de Alicún-Avenida Faro Sabinal, incluso entre algunos de los miembros del equipo de Gobierno municipal que en privado reconocen el problema.

Siempre hemos pensado que el caso de estas avenidas de doble carril con medianas de palmeras y farolas, debería ser estudiada en las universidades y centros de formación en Seguridad Vial de toda España como el ejemplo de lo que NO se debe hacer nunca en una travesía urbana. Convertir en una vía rápida una avenida urbana es una temeridad, pero es que además dotarla de elementos estéticos que aumentan su peligrosidad es una grave irresponsabilidad que ningún político decente debería querer llevar sobre sus hombros.

El Ayuntamiento hasta ahora ha negado que existan problemas. La culpa es de los conductores que corren mucho, y de los peatones que cruzan por donde no deben, esa es la respuesta habitual del Consistorio cada vez que se denuncia el problema. No dudamos que eso ocurra en algunas ocasiones, pero no parece decente que no se asuma ninguna responsabilidad cuando hasta expertos en movilidad contratados por el propio Ayuntamiento ya advirtieron de su peligrosidad. Fue en el Plan de Movilidad de 2007 cuando los redactores advirtieron de la alta tasa de mortalidad en el tráfico de Roquetas (más del doble que la que presentaban varias capitales de provincia andaluzas) y concretamente de la peligrosidad de estas vías de doble carril, sobre las que se  mencionó la falta de señalización (que no se ha mejorado 8 años después) y las dificultades de visibilidad de esas medianas asesinas llenas de elementos que ocultan al peatón.

En el pleno del Ayuntamiento de Roquetas se ha tratado el asunto en innumerables ocasiones, todos los partidos políticos de la oposición, así como organizaciones vecinales y de todo tipo, han denunciado el caso, pero parece claro que nada de lo que se diga o se haga va a hacer cambiar de opinión a los creadores de ese diseño. Así que, en Doble Fila no vamos a repetir unos argumentos de sobra conocidos, pero sí vamos a proponer acciones para mejorar la seguridad con un ánimo constructivo:

1. La primera de todas, que debería hacerse de manera urgente y prioritaria es la eliminación de TODOS los elementos que dificultan la visibilidad. Puede que las avenidas quede más ‘sosas’, no lo negamos, pero las vidas de los peatones están por encima de la estética ¿o no, señores políticos de Roquetas? ¿De verdad quieren llevar sobre sus hombros el peso de vidas humanas (ya se han perdido algunas) para impresionar a turistas y famosos con esa horterada? Es cuestión de tiempo que se produzca un accidente con varios muertos y titulares en todos los medios nacionales ¿será mejor esa ‘publicidad’ para Roquetas cuando eso ocurra?

2. Hay que tomar medidas para reducir la velocidad. Una vía de doble carril como las que estamos mencionando, sin medidas adicionales, es una autopista en potencia. ¿De qué tipo? Los técnicos seguro que las conocen, pero en Doble Fila ya dimos hace meses algunas opciones, que no tienen necesariamente que pasar por los resaltos. Para empezar, al tratarse de una travesía muy importante, no vendría mal que se controlara de verdad la velocidad por radar como ocurre en La Cañada y El Alquián, y si no se quiere multar (que parece ser el problema con los radares en Roquetas), a lo mejor unos paneles detectores que informen de la velocidad que llevan los coches, ayudan algo, aunque no demasiado, en la conciencia de algunos conductores.

3. Aunque se consiga reducir la velocidad, es imprescindible dar más seguridad a los pasos de peatones. La avenida tiene doble carril para cada sentido y no se puede confiar solo en unas líneas en la calzada para proteger al peatón. El Ayuntamiento de Roquetas se niega en redondo a usar semáforos por entender que provocarían atascos, pero hay que recordarles que hay soluciones semafóricas muy fáciles de usar como los semáforos con botón pulsador que sólo se ponen en rojo cuando el peatón solicita cruzar o, incluso si se quiere reducir más aún el tiempo de detención del tráfico, pulsadores para advertir la presencia de peatones con diferentes tipos de señales luminosas.

(El ejemplo de estos semáforos está en la travesía de la CN340 tanto en Almería como en Huércal de Almería, y no son zonas que destaquen por sus atascos pese a contar con circulación importante y durante todo el año)

4. Carteles a lo largo de toda las travesías alertando de que se trata de vías con pasos de peatones frecuentes y que los peatones tienen prioridad, tampoco vendrían mal para concienciar al conductor, al igual que difundir en esos carteles datos como los porcentajes de mortalidad en caso de atropello según la velocidad:

  • A 40 kilómetros por hora, la probabilidad de muerte es del 22%
  • A 50 kilómetros por hora, la probabilidad de muerte aumenta hasta el 71%
  • A 60 kilómetros por hora, la probabilidad de muerte es del 95%

Nos gustaría que este tema fuera considerado prioritario por todas las fuerzas políticas, incluyendo a los partidos de la oposición, que aunque nos consta que han realizado diferentes iniciativas, no nos parece que se hayan movido lo suficiente, ni que hayan tenido la constancia necesaria. A lo mejor va siendo hora de pedir un informe a la DGT que valore la seguridad de esa vía y que proponga medidas a tomar, o solicitar amparo al Defensor del Pueblo, en vista de que para el Ayuntamiento no existe problema alguno. A lo mejor es el momento de dejarse de intereses partidistas, ya pasadas las elecciones, e iniciar una acción conjunta de gran envergadura para acabar con un problema gravísimo que hay en Roquetas.