Los estudios sobre movilidad de diversas ciudades aseguran que la coyuntura económica actual está influyendo de forma importante en el abandono del coche, aunque no lo vinculan directamente a un aumento en el uso de la bicicleta. Lo cierto es que muchas personas que usan la bicicleta como medio de transporte apuestan por otro modelo económico, donde el uso del coche no sea el centro, o dicho de otra manera, donde el cochecentrismo quede anulado.

Los logros del ciclismo urbano son “obra del esfuerzo ciudadano, la movilización de la movilidad”, argumenta Juan Sebastián Prados, Doctor en Sociología que se define como una “apasionado” participante de la mejor muestra de “ésta práctica ciudadana” que son las Masas Críticas. Este evento ciclista se celebra el último jueves de cada mes en ciudades de todo el mundo (el primero fue en 1992, en San Francisco) y reúne a miles de personas en todo el Estado español. “Poco a poco convierten la bicicleta en otro símbolo de la ciudad, que la distingue en calidad de vida y ordenación urbana de las demás”, señala Juanse refiriéndose a Barcelona, Vitoria o Sevilla . En ésta última, y según los últimos datos publicados por la asociación A Contramano, el aumento de personas que se mueven en bicicleta ha sido notable: han pasado de los 6.000 ciclistas urbanos de 2006 a 50.000 en 2009.

Pero no se puede limitar a una sola las líneas de pensamiento de este “centro social en movimiento”. Todas las fuentes consultadas –el último jueves del mes de mayo– aseguran que las reivindicaciones no han cambiado con los años: “La Bicicrítica va enfocada a los ciudadanos, a que nos vean, a que la gente comprenda que la bici es posible en esta ciudad aunque quede por trabajar para que sea algo fácil, cómodo y hasta seguro”, señala Javi, asiduo de la movilización y miembro de Alpedal Almería.

Visibilizando el uso de la bicicleta en la ciudad, “se intenta conseguir un cambio de mentalidad: eliminar el ‘cochecentrismo’ y recuperar la ciudad para el ciudadano, haciéndola más amable y más ecológica”, argumenta Manolo desde la Masa Crítica. “Es una crítica a cómo se entiende la movilidad en las ciudades, pero no solo contra las Administraciones Públicas, sino también contra el resto de la sociedad”, añade David Cristóbal, otro participante. Y es que, como señalan estos asiduos a las Masas Críticas “la falta de costumbre hace que aún haya gente que no respete al ciclista como un ocupante más de la calzada”.

En la mayoría de lo casos, las escasas respuestas de los ayuntamientos se dirigen hacia la construcción de vías ciclistas. Las respuestas de la Administración “responden a un modelo urbano en el que la bicicleta sigue teniendo un papel recreativo”, señala Ismael Fernández, cartógrafo.

Paco Toledano de Ecologistas en Acción, entiende que entre otros medios de desplazamiento, el uso de la bicicleta es una alternativa social al modelo vigente: “Utilizar la bicicleta, sobre todo en la ciudad, significa plantear un cambio local”.

Luis Francisco Vilar, miembro de Greenpeace Almería nos comentaba que es un error reducir las reivindicaciones ciclistas a que “queremos más carriles bici» porque el problema es más bien “el uso masivo del coche y las concesiones que se le hacen para que siga creciendo su uso, entiéndase por megaredondas, mejores accesos a la ciudad, regalos por uso en los parkings, etc… Lo que haría falta es meter una brecha en este modelo urbano”.

Desde Doble Fila queremos invitaros a que acudáis a la próxima Masa Crítica de Almería, que tendrá lugar el Jueves 28 de Junio a las 21:00. El lugar de encuentro es el Teatro Apolo, y tras una vuelta por las calles almerienses, los asistentes irán al ‘Espigón de los gatos’, frente a la Térmica, para sacar sus tupper y compartir comida y bebida, que las noches ya son propicias para disfrutar en un marco incomparable y con agradables temperaturas … ¿nos vemos dando pedaladas por un cambio social?

@caraminarro