Seguro que hay ayuntamientos que habiendo despilfarrado (o no) en los últimos años para enriquecer el mapa laberíntico de asfalto de sus ciudades, aceras y edificios, ahora andan rascando de donde pueden para evitar quedarse estancados y sin inversiones que parecen ser el termómetro de la gestión política. Seguro que tienen (o deberían tener) los ojos puestos en convocatorias de subvenciones de todo tipo, incluso europeas, para hacer frente así a la demanda de infraestructuras que requiere una ciudad que siempre está viva.

Entre estas infraestructuras necesarias para la población, habrá quien proponga esas rotondas tan apreciadas por los políticos locales últimamente, pero hoy pasamos a enumeraros otras como los carriles bici, las calles tranquilas, o las llamadas ‘ciclocalles’ que aúnan las características y ventajas de las dos primeras.

Es sabido que en asociaciones de ciclistas urbanos como lo es Alpedal en Almería, siempre han tenido entre sus demandas la creación de vías preferentes para usuarios de bicicletas, como las que se han ido haciendo a cuentagotas en esta ciudad. Y la demanda actual, además de seguir en ese empeño, recae en que se interconecten entre ellas. Ahora bien, siguiendo las indicaciones del «no hay dinero» de los ayuntamientos, y las de Alpedal Almería de unir infraestructuras ciclistas, bien podemos arrojar algo de luz para unir esas posturas en beneficio de la capital por ejemplo.

Hace años pudimos leer en prensa y ver en la televisión local como se anunciaba lo que a la postre son las únicas ciclocalles almerienses. Situadas en las calles Mercurio y Firmamento, con una mano de pintura y algunas señales, se ha conseguido que los conductores respeten sin prisas, mal humor e impaciencia, el pedalear de los pocos ciclistas que a día de hoy pedalean por nuestra ciudad, pero que a buen seguro que lo hacen de manera más sosegada y segura por esas calles. Además, no menos importante es que en esos tramos no se puede superar los 30 kilómetros por hora, por lo que los peatones cruzan sin miedo a que se les abalance un coche por ejemplo. Es una ciclocalle, que a la vez de calle tranquila, ha ganado en personalidad para un barrio y no por ello ha penalizado la movilidad.

Esto mismo podemos llevarlo a cabo en otras calles de la ciudad, ya pacificadas, pero que conseguirían de esta forma dar más confianza y seguridad al ciclista. Está claro que no en todas, ya nos gustaría, pero con la misma valentía política que a veces se demuestra, podríamos ganar en accesibilidad, tranquilidad, seguridad e incluso potenciar el concepto de «ciudad amigable» que aunque a alguno le suene cursi, es más que necesario en los tiempos de prisas y humos que vivimos.

Para ello, a golpe de pintura y algunas señales, queremos desde aquí animar al alcalde de Almería, Luis Rogelio Rodriguez-Comendador, y a su concejala de Seguridad Ciudadana y Movilidad, María Muñiz, a que le pongan empeño ante falta de presupuestos, con pequeños gestos como el que pasamos a describir.

– Es posible unir el carril bici del Parque Nicolás Salmerón con la Calle Real, y hacer de esta una ciclocalle, con velocidad limitada a 20 kilómetros por hora que suba hasta la Calle Torres, y llegar de esta forma hasta la Puerta Purchena.

– Para darle continuidad, se podría enlazar con la Calle Alcalde Muñoz y un carril de la Calle Santos Zárate. De esta forma llegaríamos a los carriles bici de la Rambla Federico García Lorca.

– Además, podría usarse también uno de los dos carriles de la Calle Poeta Paco Aquino y llegar a la Calle Padre Méndez, para unirse con la acera bici de esta misma.

– Al tramo que hemos comentado de la Calle Real, igualmente podríamos darle más utilidad, una vez que señalizáramos también la Calle Eduardo Pérez, un pequeño tramo de la Calle Lope de Vega, otro pequeño tramo de la Calle Cervantes, Calle Bailén y ya por último, Calle La Reina, para desembocar nuevamente en el Parque Nicolás Salmerón. De esta forma, podríamos dar acceso ciclista seguro al centro histórico.

Como dicen que una imagen vale más que mil palabras y para que todos nos situemos en el mapa, adjuntamos un planos que hemos preparado usando la base que tiene Alpedal Almería para señalizar las infraestructuras ciclistas y aparcabicis disponibles en la ciudad y añadiéndole una línea roja, que es nuestra primera propuesta de ciclocalles.

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Recordaros que el pasado viernes, se constituyó la Mesa Nacional de la Bicicleta y entre otras propuestas que quieren instaurar por medio del Señor/a de la Bicicleta, que haría de coordinador interministerial con el Gobierno de España, sería precisamente la de calles 30 (Iniciativa Europea) e infraestructuras que doten de seguridad al ciclista ¿por qué no hacemos los deberes antes de que nos los pidan?

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«Pacificar el tráfico y, donde no se pueda: carril bici»

Foto de cabecera de Eneko Astarriaga.
Imagen de Google Maps tomada a partir del trabajo de Alpedal Almería.

@caraminarro