A algunos doblefileros que estaban el viernes pasado echando la siesta se les pasó poder participar en nuestro concurso espontáneo en el que pedíamos acertar desde twitter, el nombre de la ciudad europea a la que nos gustaría ir. Otros en cambio, muy atentos, contestaron a nuestros tuits con ciudades como Florencia, Brujas .. pero muy pronto llegó el acierto por parte de Ana Díaz y María Muñiz.

 

 

 

 

Por población, Friburgo se asemeja a Almería (tiene 219.00 hab.) y por ser la ciudad alemana con más horas de sol, podría serlo también, pero está ubicada sobre el río Rin, cerca de Suiza y Francia y da entrada a la Selva Negra alemana. Se considera la capital de la ecología de la Unión Europea y se ha convertido en un referente mundial como modelo de eco-ciudad porque en la zona urbana viven alrededor de 200.000 personas que no necesitan coche para sus desplazamientos. Así, esta ciudad se presenta como silenciosa y sin atascos, con un circuito de bicicletas de 500 km que acapara la tercera parte de los desplazamientos diarios de la población. Esto incluye un estacionamiento para bicicletas en la estación central con capacidad para 1.000 vehículos que facilita la combinación tren-bicicleta. Además, también posee una agencia de coches compartidos.

Foto de Sven Eberlein

El diseño de la ciudad, en el que tradicionalmente ha habido una alta participación e intervención vecinal con una voluntad colectiva de construir una ciudad para las personas, para vivir y desplazarse confortablemente en ella, arrancó con la decisión en 1973 de peatonalizar el centro y ya en el consejo municipal que aprobó el modelo de movilidad que sigue vigente hasta hoy. En él, relucen las ideas de disminuir el tránsito de vehículos en zonas residenciales, para que no fuese cruzadas por vehículos que no fuesen residentes o visitas, y para ello creó ramales con 4 carriles y limitación a 80 km/h. De esta forma, actualmente, la red viaria urbana actual se caracteriza por tener prioridad invertida con áreas residenciales a velocidad reducida 30 km/h, zonas industriales a 50 km/h y autopistas urbanas no colindantes con zonas residenciales a 80 km/h.

La empresa pública de transporte público desplaza 200.000 viajeros/día, lo que supone que cada habitante usa el transporte público una vez al día, con 62 tranvías en 5 líneas y 104 buses urbanos repartidos en 26 lineas con varias medidas a tener en cuenta. Como los billetes individuales a precios altos para favorecer la compra de bonos y por tanto el uso mayor del transporte público, un abono mensual con una reducción del 30% respecto a las tarifas ordinarias y un ticket 24h que anularía los costosos trasbordos puntuales.

Foto de Sven Eberlein

Desde los años 80 se viene creando una red para fomentar el uso de la bicicleta que ya llega a los 500 km, pero el factor decisivo es que es posible circular por cualquier parte de la ciudad en cualquier dirección por una red de vías ciclistas señalizadas que hacen los desplazamientos muy fáciles, sin encontrar obstáculos ni desniveles notables.

En la ciudad hay calles ciclistas con restricciones para el tráfico motorizado, carriles-bici paralelos a las carreteras que permiten circular a los ciclistas en ambas direcciones e incluso espacios preferentes de detención prioritaria en algunos cruces.

Foto de Sven Eberlein

Poseen autobuses nocturnos con seis líneas periféricas que salen desde el centro de la ciudad y paran donde el pasajero advierte al conductor, y además, si el autobús para alejado del pueblo limítrofe, tienen un sistema que avisa a un taxi, que cobra solo 1 € de suplemento y el resto lo liquidan los ayuntamientos de los municipios.

El medio rey de la ciudad es el tranvía, al que le han ido añadiendo innovaciones (goma, hormigón, plástico, cobertura vegetal) para reducir sonoridad y vibraciones (a 7 metros no hay vibraciones, lo cual permite su cercanía a las viviendas como el barrio Vauman).

El aparcamiento para vehículos no es gratuito, todos son de pago en el centro de la ciudad y en zonas aledañas, si bien, el aparcamiento de larga duración es más caro y está sujeto a una escala de tarifas y regulaciones que se escalona desde el centro de la ciudad hacia afuera, para fomentar que los usuarios utilicen el transporte público, persuadiendo que se aparque en los límites de la ciudad y desde allí se dirija al centro utilizando autobuses y tranvías. Solo hay zonas de aparcamiento libres de pago, fuera de la ciudad, en lo que se denominan intercambiadores como en su momento quisimos explicar en esta entrada.

Muy interesante es la idea que usan cuando hay algún evento especial (fútbol, conciertos al aire libre), donde la entrada al evento siempre incluye el billete de transporte (I/V) y los servicios de transporte público se refuerzan, algo que solo vemos en Almería en la Feria o al principio del curso universitario en las líneas 11, 12 y 18.

El abono mensual tiene un precio reducido y diferenciado para niños en edad escolar obligatoria, de Formación Profesional y universitarios, para conseguir reducir el uso del coche privado en edades tempranas.

Ante todas estas medidas, seguro que os preguntaréis como se financia todo esto … pues bien, es cierto que las empresas públicas municipales tienen un déficit anual, por lo que reciben compensaciones de otras empresas público-privadas, como la empresa de servicios energéticos. Además, los abonos mensuales de los trabajadores están subvencionados total o parcialmente por algunas empresas situadas en el área industrial de la ciudad.

En muchas ciudades españolas ya tenemos las mismas medidas que han implantado en Friburgo (peatonalización de calles, aparcamientos de bicicletas, estaciones intermodales de transporte, calles 30 km/h o de tráfico lento….) pero su éxito recae en la implantación continuada en el tiempo (con independencia de los distintos gobiernos municipales de distinto color  que se han ido sucediendo) desarrollando, ampliando y completando su ejecución.

Friburgo se ha atrevido no sólo a adoptar medidas positivas, sino a introducir otras de limitación y regulación (del tráfico, de los aparcamientos, de las velocidad de circulación) algo que asusta enormemente a los responsables municipales españoles. La experiencia demuestra que se puede hacer una ciudad sostenible, en la que la gente viva mejor y con actividades económicas generadoras de riqueza y de empleo.

Acabamos la entrada recordando que nos encantaría conocer esta ciudad, pero desde aquí animamos a nuestros representantes políticos a que vayan reservando billetes de avión para acudir al «European Cities of Vision» Study Tour que se realizará entre el 27 de septiembre y el 3 de octubre que se ofrece a los concejales y a los técnicos, dando una oportunidad para visitar y conocer en profundidad dos de las ciudades más habitables y sostenibles de Europa: la mencionada Friburgo y Estrasburgo. Ambas ciudades han sido reconocidas internacionalmente por su liderazgo en la planificación del transporte sostenible, la promoción de caminar y pedalear en bicicleta, mecanismos para calmar el tráfico. Las excursiones y charlas serán dadas por los dirigentes de planificación y responsables de estos logros, en unas sesiones se llevarán a cabo en inglés y con una participación limitada a 20 personas.

Artículo dedicado para Ana Díaz y María Muñiz, para que conozcan algo más la ciudad de Friburgo. Además recibiréis un lote de tres libros de la Editorial de Círculo Rojo por estar atentas a nuestros tuits del concurso flash.

@caraminarro