Por todas partes, cada vez que se habla de pacificación del tráfico, suele salir el tema de los resaltos. La más reciente ha sido en un pleno celebrado en Roquetas hace unas semanas y en el que se hablaba de la avenida Juan Carlos I, donde la oposición (concretamente IU) reclamaba este sistema para reducir la velocidad. Y es que los resaltos se han convertido en la solución para todo en las ciudades. Es una de las opciones más baratas, desde luego, pero pensamos que no debe ser la única, según los lugares, hay otras opciones mucho más óptimas y con mejores resultados, que queremos destacar en esta entrada y que están incluidas en el libro Calmar el Tráfico de Alfonso Sanz, editado por el Ministerio de Fomento.

1. Estrechamiento de carriles

Esta viene al pelo en el caso de la citada avenida Juan Carlos I. Calle que tuvo la oportunidad de convertirse en un gran paseo comercial del que Roquetas carece, y que se diseñó dando prioridad absoluta al coche. En su día se desecharon los dos carriles por sentido y mediana central de palmeras, pero se dejó la anchura de la calle.  El resultado es una avenida con aceras ridículas y una gran anchura de calzada en la que es fácil ver adelantamientos por la izquierda y la derecha en el mismo carril, grandes velocidades y coches en doble y tercera fila. Una de las técnicas más habituales para pacificar el tráfico en una ciudad es el estrechamiento de los carriles, lo cual se puede hacer ampliando la acera, incorporando carril bici (¡¡en la calzada!!) u otras opciones similares. Si además de ese estrechamiento general, estrechamos aún más algunos tramos cortos, el efecto reductor es aún mayor.

Estrechamiento de carriles con aparcabicis en el centro. FOTO: adrimcm

Estrechamiento de carriles con aparcabicis en el centro. FOTO: adrimcm

Estrechamiento de carriles. FOTO: Cian Ginty

Estrechamiento de carriles. FOTO: Cian Ginty

Estrechamiento de carriles con marcas viales. FOTO: Stephen Rees

Estrechamiento de carriles con marcas viales. FOTO: Stephen Rees

Estrechamiento de carriles. FOTO: Brent Granby

Estrechamiento de carriles. FOTO: Brent Granby

2. Trazados sinuosos

El que una calle sea recta, no significa que el trazado de la calzada tenga que serlo. Si es recta y ancha, es evidente que la velocidad que van a alcanzar los coches va a ser mayor.  Entre las recomendaciones del Ministerio de Fomento para el calmado del tráfico figuran los llamados chicanes o zonas de zig zag, para conseguir trazados sinuosos o quiebros. Eso se consigue además de con los mencionados estrechamientos alternos en cada lado de la calzada o con isletas centrales discontinuas.

Trazado sinuoso con estrechamiento de carril. FOTO: Steven Vance

Trazado sinuoso con estrechamiento de carril. FOTO: Steven Vance

Trazado sinuoso con marcas viales. FOTO: Payton Chung

Trazado sinuoso con marcas viales. FOTO: Payton Chung

Estrechamiento de la calzada. FOTO: David Levinson

Estrechamiento de la calzada. FOTO: David Levinson

Chicanes en una calle. FOTO: Richard Drdul

Chicanes en una calle. FOTO: Richard Drdul

3. Mesetas o plataformas

Son ideales para utilizar en los cruces. La idea es crear una plataforma elevada en todo el cruce, de forma que todos los vehículos, vengan de donde vengan, tenga que atravesarla y reducir la velocidad. En este caso, uno de sus mayores inconvenientes es el aparcamiento ilegal en las esquinas al quedarse el bordillo de la acera a la altura de la plataforma creada, pero eso se soluciona fácilmente con unos bolardos.

Cruce en plataforma elevada FOTO: Sociate

Cruce en plataforma elevada FOTO: Sociate

4. Refugios para peatones

Los refugios para peatones son muy usados en otros países como Francia. Además de una zona segura para el peatón que tiene que atravesar una calle de dos sentidos, su mayor efecto pacificador es que estrechan la calzada, generan un efecto de zig zag y evitan los adelantamientos en los pasos de peatones, tan frecuentes en algunos lugares (como la avenida Juan Carlos I). Y cuidado, que no hablamos de una mediana, y mucho menos que tape toda la visión, como ocurre con frecuencia en Roquetas, hablamos de una isla peatonal, este tipo de medidas pierden su efecto pacificador si son continuas, de lo que se trata es de cambiar las condiciones del tráfico cada cierta distancia, para que el conductor esté alerta y disminuya la velocidad.

Refugio para peatones. FOTO: Tau Zero

Refugio para peatones. FOTO: Tau Zero

Paseo de peatones con refugio central. FOTO: David Levinson

Paseo de peatones con refugio central. FOTO: David Levinson

5. Almohadas o Cojines

Es una alternativa a los resaltos típicos, con un efecto similar. En algunos países como Alemania son muy comunes. De hecho, en Berlín existen unos cojines que en buena parte de Europa ya se conocen como ‘cojín berlinés’. El sistema tiene el mismo efecto sobre los coches que los resaltos, pero protege a ciclistas, autobuses y ambulancias, que los pueden atravesar sin tener que sufrir sus incomodidades.

Cojín berlinés. FOTO: Circula Seguro

Cojín berlinés. FOTO: Circula Seguro

Los autobuses pueden atravesar el cojín berlinés sin sobresaltos. FOTO: Richard Drdul

Los autobuses pueden atravesar el cojín berlinés sin sobresaltos. FOTO: Richard Drdul

Para que no se nos pongan susceptibles los técnicos como nos ha pasado alguna vez, insistimos, no decimos que estas medidas se tengan que poner en marcha. Cada zona, cada calle, cada barrio, requiere una actuación, pero sí nos parece que se está abusando de los resaltos, quizá porque se va a lo cómodo, en lugar de buscar otras soluciones interesantes para algunas zonas. Pero claro, políticos y técnicos a veces tienen demasiado miedo a la hora de meterle mano al coche. El día que se rompa ese miedo, se podrán conseguir grandes cambios. Ponemos este ejemplo que hemos encontrado, de ganar espacio en la calzada:

Ocupación de calzada. FOTO: Stephen Rees

Ocupación de calzada. FOTO: Stephen Rees

Y para los más temerosos, recordar que cada vez son más los informes que reflejan que las calles en las que se restringe el tráfico y se da preferencia a las bicicletas y los peatones, incrementan las ventas de sus comercios. Es obvio: no hay nada más agradable que pasear por una calle segura y tranquila, pensada para eso, para pasear. Dando prioridad al coche lo único que hacemos es facilitar la compra puntual y la huida rápida del lugar.

@juvaldivia