Este fin de semana hemos tenido ocasión de probar el Renault Twizy, el pequeño eléctrico de la marca francesa que tanta expectación está generando. El concesionario Rombalcar nos ha dejado dos modelos para probar durante un buen rato, y hemos podido disfrutarlos tres integrantes de Doble Fila y dos de nuestros lectores.

De entrada decir que a la mayoría el coche nos ha sorprendido gratamente. Es divertido y fácil de usar. La primera sensación que recibes al cogerlo es lo diferente que es a todos los demás coches. A su paso todo el mundo se queda mirando este pequeño vehículo eléctrico silencioso y ágil.

Lo de Renault es toda una apuesta que el tiempo dirá si es acertada. Está claro que el uso de combustibles fósiles empieza a ser un lujo, la escalada de precios no cesará en los próximos años y las alternativas a la gasolina o el diesel empiezan a resultar atractivas para los usuarios, pero ¿realmente hay alternativas eléctricas viables en estos momentos?

Algunas marcas como Toyota han hecho una apuesta diferente. Creen que el cambio no será tan radical y están apostando por una tecnología de transición como son los híbridos de dos motores, uno de gasolina y uno eléctrico, con lo que el problema de la autonomía se elimina, pero tampoco se puede disfrutar de todas las ventajas de los eléctricos. Toyota revolucionó el mercado con el Prius, al que se sumó el Auris, recientemente han puesto a la venta un monovolumen basado en el Prius y ahora, completan su gama de híbridos con el Yaris que han sacado a precio de diesel.

Mientras tanto, Renault cree que el futuro está en los eléctricos. El Twizy es el primero y más llamativo, pero también han empezado a comercializar la furgoneta urbana Kangoo Z.E., en breve presentarán el utilitario Zoe Z.E. (del tamaño de un Clio) y la berlina Fluence Z.E., todos ellos 100% eléctricos. Para rebajar los costes de estos modelos en los que las baterías tienen su peso en el precio final, y vencer las resistencias iniciales hacia la duración y fiabilidad de las baterías, Renault apuesta por ofrecerlas en alquiler, habrá que ver si su elección convence a los clientes.

Entrando a detallar la prueba, el concesionario Rombalcar de Roquetas nos dejó un modelo Urban 45 de 5 CV de potencia y un Technic 80 con 17 CV con mejor acabado y puertas incluidas. Para conducirlos no hace falta carné de conducir, en el primero basta con una licencia de ciclomotor y para el segundo con un carné tipo A1 de motocicletas. En ambos casos el aspecto nos pareció demasiado plasticoso y las puertas del Technic aún aislando algo más del exterior, siguen sin ser del todo útiles al no tener ventanilla. No obstante, en contra de lo que pudiéramos pensar, a algunos de nosotros nos gustó más el modelo sin puertas, que da un aspecto más divertido y menos agobiante que su hermano. Os recomendamos probar ambos, si estáis pensando en compraros uno.

El modelo 45 tiene la velocidad limitada a 47 kilómetros por hora, el más grande no la tiene y su aceleración es mayor dada la diferencia de potencia, con él llegamos a alcanzar 65 kilómetros por hora. En ambos la estabilidad es sobresaliente, todos coincidimos en destacarla y aunque exteriormente parezca un modelo fácil de volcar, os podemos asegurar que se agarra a la carretera muy pero que muy bien. La amortiguación en cambio nos pareció dura y muy incómoda al atravesar los resaltes existentes en Roquetas, sobre todo en la plaza trasera.

Si, hablamos de plaza trasera, porque aunque muchos lo desconocen, el coche tiene dos plazas, solo que en lugar de ir una junto a la otra, van en plan moto, una detrás de la otra. El puesto del conductor es cómodo, pero la plaza trasera es testimonial y se nota. El acceso es bastante complicado e incómodo y aunque una vez sentado no se va mal del todo, no creemos que sea recomendable para un uso diario de dos adultos. Hay que decir que debajo del asiento trasero hay una guantera para guardar cosas y si se gira tiene un depósito bastante apañado

El alquiler de las baterías supone un coste fijo de 50 euros al mes para un contrato a 36 meses con una limitación anual de kilómetros de 7.500 y la recarga, que tarda unas tres horas y media, tiene un coste aproximado de un euro. Con ella podremos hacer un mínimo de 50 kilómetros, cifra que se puede elevar por encima de los 70 kilómetros si somos cuidadosos conduciendo, aunque la autonomía oficial es de 100 kilómetros. En nuestro caso, pudimos hacer unos 50 kilómetros con cada uno de ellos y aunque los coches nos los entregaron sin estar completamente cargados, no tuvimos mayores problemas, pero también es verdad tampoco quisimos arriesgarnos a quedarnos tirados sin energía.

A pesar del esfuerzo del alquiler de la batería, hay que tener en cuenta el ahorro. Son vehículos que no pagan impuesto de circulación y que en la mayoría de las ciudades tampoco pagan el ORA. Estamos intentando confirmar las condiciones que tienen con el ORA en Almería. Por lo que hemos podido encontrar en la normativa, quedan excluidos del pago «las motocicletas y ciclomotores estacionados en zonas reservadas para su categoría o actividad», pero habría que ver si el Ayuntamiento de Almería los considera como tales. De ser así, sería una opción muy interesante para aquellos que se tienen que desplazar al centro, que casi con lo que muchos se ahorrarían en alquiler de plazas de garaje amortizaban su compra. Tampoco hay que olvidar el ahorro de costes de mantenimiento, se trata de coches que no tienen muchos elementos mecánicos y por tanto, el mantenimiento es mínimo y muy alejado de los coches convencionales.

Probamos el coche en un día con mucho viento y las sensaciones con él no nos gustaron demasiado. No es un coche para moverse por autovía, por ejemplo. El viento se nota y mucho, tanto con puertas como sin ellas. Como aspecto positivo, mencionar su maniobrabilidad, el coche es muy divertido de conducir, se cuela por cualquier sitio, es una delicia para aparcarlo y para unos desplazamientos cortos por ciudad, es una opción a tener en cuenta.

El precio del modelo 45 y sus diferentes versiones, oscila entre los 6.990 euros y los 7.790, según el equipamiento, mientras que el de mayor motorización, tiene un precio entre los 7.690 y los 8.490 euros. No obstante, hay que tener en cuenta las ayudas existentes para la compra de coches 100% eléctricos, que rebajan el precio en unos 2.000 euros, por lo que el más económico se queda cerca de los 5.000 euros. Se trata de incentivos importantes, dado que como todos sabemos este tipo de coches no tienen emisiones más allá de las que se generan por producir la electricidad que los alimenta.  Son por tanto, vehículos mucho más sostenibles que los coches convencionales actuales y cuyo precio de carga es mucho menor también.

¿Te atreves a pasarte a lo eléctrico? Por si aún no lo tienes claro, aquí está el video de la prueba que hicimos: