Urbapps, traducidlo como aplicaciones para el smartphone que permiten obtener, disponer, usar y gestionar la inteligencia urbana, es decir, el enorme volumen de información que hay disponible en las ciudades, fruto de los movimientos e interacciones humanas y materiales, para ponerlas al servicio de la idea de optimizar el funcionamiento de una ciudad y hacerla más ambiental, social y económicamente sostenible y, paradojas de la vida, hasta más humana, en definitiva, hacerla ser una Smart City.

No se trata de una definición tomada de un diccionario ni de un tratado al respecto, es la manera de explicar con palabras qué perseguía una iniciativa pionera en torno a la sostenibilidad y las smart cities, que desde Doble Fila no quisimos perdernos, por lo que nos fuimos a UrbApps, aunque se celebrase en Valladolid.

La idea era hacer un taller donde muy diferentes perfiles, desde programadores informáticos al uso hasta perfiles técnicos como ambientólogos, arquitectos o urbanistas, pasando por otros más vinculados la comunicación o el diseño, trabajasen conjuntamente para diseñar aplicaciones con smartphone que abordasen una problemática concreta.

De entrada tanto el perfil de los asistentes (más de 30) como las dinámicas seguidas por el equipo organizador, hicieron que la creación de grupos y la distribución de temáticas se hiciera de una manera rápida y efectiva. Y una vez en grupos … a trabajar que había poco tiempo.

Doble Fila, por una especial querencia, se sumó al grupo cuyo reto era generalizar el uso de la bicicleta, casi nada …  aunque con el rabillo del ojo no perdía de vista al grupo centrado en transporte público, los dos más vinculados a movilidad, puesto que el resto se centraron en búsqueda de centros de coworking, saber qué eventos hay en la ciudad y mostrar nuevas rutas para visitar la ciudad.

Papel, rotuladores e imaginación para seguir el guión que nos marcaban:

El primer paso, entender la complejidad del reto que teníamos. En este caso, definir qué entendíamos por generalizar el uso de la bicicleta en una ciudad.

Un auténtico brain-storming que puso sobre la mesa desde aparcabicis y otras infraestructuras para ciclistas, a vías tranquilas, carriles bici, zonas 30, peatonalización, comunidad de ciclistas urbanos y un sinfín más de palabras que asociábamos a este concepto.

Seguidamente tocó definir el grupo poblacional que considerábamos más vinculado a este reto, el target, y para ello nos servimos tanto de datos cuantitativos como cualitativos, valoramos potenciales de crecimiento y, en definitiva, soñamos pensando en cuántas bicicletas inundarían una ciudad española, quién las llevaría y por qué eligiría este medio de transporte.

Tras plasmar todo esto en el papel, finalizamos con un elemento clave. Nos gustó la idea desde que Manu nos la explicó: Definir la Función Killer de nuestra aplicación. En una frase, para qué iba a servir e iba a ser la mejor aplicación existente para ello.

«Animar a la gente a pedalear por su ciudad» fue la que consensuamos en el grupo.

El segundo paso fue identificar casos de uso. experiencias o situaciones en las que la aplicación tuviera un uso concreto. Para ello nos emplazaron a contar una historia (Story-Telling es la técnica) y a través de ejemplos concretos de la vida cotidiana, mostrar las prestaciones de la App que estábamos diseñando. Partiendo de ideas como:

– Lunes, voy en bici a trabajar.

– He encontrado una ruta segura para ir hasta mi lugar de trabajo, la compartiré con otros ciclistas de mi ciudad.

– Me gustaría tomar un cafe en un lugar donde les guste recibir ciclistas y tengan aparcabicis.

– Me han robado la bici. ¿cómo lo denuncio? ¿hay alguna base de datos que evite que la vendan?

– Voy a hacer la compra ¿dónde quedan los aparcabicis más cercanos? ¿cuál es la ruta más idónea para ir?

No son tan disparatadas, seguro que, al contrario, pasan por la cabeza de los lectores que usais la bici como medio de transporte, por eso que pensáramos que podían ser ilustrativas.

El tercer paso fue hacer el Mock-up y aquí me llevaban ventaja los vinculados al sector del diseño. Traducido quiere decir elaborar una maqueta o un ejemplo, y lo que hicimos fue pensar en cómo funcionaría la aplicación en alguna de las diferentes situaciones antes apuntadas y hacer algún boceto de cual sería la visualización en la pantalla del smartphone o la navegación por la misma. Finalmente llegó el turno de la presentación a los diferentes grupos, donde pude conocer los avances del grupo de transporte público que había seguido con el rabillo del ojo durante la sesión de trabajo. En su caso trabajaron sobre una aplicación para conocer en tiempo real los buses disponibles para hacer un recorrido, la combinación más óptima para una determinada ruta, horarios, etc.

Como balance, la experiencia fue más que interesante y productiva, por servir tanto para poner en contacto a diferentes perfiles que están trabajando en torno al desarrollo de aplicaciones tecnológicas vinculadas a las smartcities como por los numerosos enfoques sobre problemáticas muy habituales que se pudieron abordar. Agradecemos a la organización la invitación para participar y el interés que ha mostrado por nuestra opinión sobre esta jornada. Sin duda, como han querido poner de manifiesto desde UrbApps, se trata de un primer paso, un encender la mecha para que la misma vaya discurriendo por muchas otras ciudades, esperamos que también llegue hasta Almería. Desde Doble Fila colaboraremos para que pueda ser y así tengamos la oportunidad de trabajar sobre ejemplos muy cercanos con muchos de nuestros lectores. ¿Os animáis? ¿qué temáticas os gustaría abordar? ¿dónde creéis que podríamos ubicar un video como éste?

@juanjoamate