Parece que por fin algo empieza a moverse en las comunicaciones internas del Poniente. El Consorcio Metropolitano ha anunciado que este tipo de conexiones son prioritarias y se tendrán en cuenta en las nuevas concesiones que se adjudicarán el próximo año.

La noticia ha sido publicada por IDEAL y en ella se destaca que la mayor parte de las concesiones actuales en la comarca caducan este año. Los nuevos contratos recogerán, según el gerente del Consorcio, José Román, importantes mejoras porque la población y las necesidades han cambiado desde que se realizó la adjudicación que ahora expira.

Es importante ese reto. Más o menos bien comunicados con la capital, las conexiones entre los propios municipios del Poniente son prácticamente inexistentes en la actualidad y eso es algo difícil de entender en una comarca que cuenta con unos 250.000 habitantes, en la que las malas comunicaciones han empujado a los ciudadanos al coche privado como en pocos sitios en España.

Se hace necesario mejorar frecuencias y recorridos entre los municipios de esta parte de la provincia, pero sin olvidar tampoco las conexiones con la capital. Especialmente en municipios como Roquetas de Mar, que concentra en su línea con Almería alrededor de un tercio de los viajeros del Consorcio Metropolitano, número suficiente para tener un servicio más digno que el actual. Sigue sin entenderse el incumplimiento generalizado de horarios, y no se puede aceptar la excusa del tráfico, cuando grandes ciudades mucho más congestionadas que Roquetas, tienen el problema perfectamente solucionado.

Si bien el Consorcio Metropolitano es el responsable último de la gestión de los transportes, tampoco vendría mal mayor implicación de los municipios de la comarca en estas mejoras. Almería es un sitio curioso en este sentido, los ayuntamientos del Poniente no han demostrado nunca un gran entusiasmo por el fomento del transporte público, siendo en gran medida cómplices de la situación actual. Una situación que no ayuda en nada al turismo que tanto dicen querer potenciar, como lo prueba el hecho de que las quejas sobre el transporte ocupan los primeros puestos de las encuestas realizadas a turistas, no hay más que hablar con algunos mayores del Imserso para darse cuenta de la gravedad de este problema.

Por cierto, ya que se ponen los responsables del Consorcio a mejorar las concesiones del futuro, les queremos pedir desde aquí que abandonen esa idea obsoleta de limitar la venta de billetes únicamente en las canceladoras de los autobuses. Hoy en día es inexplicable que las estaciones, apeaderos y, al menos, las paradas más usadas, no tengan máquinas expendedoras. Dicen que se debe a la necesidad de controlar la venta de billetes y evitar fraudes por parte de las empresas, pero es difícil creer que no existan herramientas tecnológicas para hacer eso. Las colas de la imagen, tomadas en la Estación Intermodal, reflejan esa obsolescencia, en las líneas de más tráfico, esas colas se ven en buena parte de las paradas, aumentando aún más el incumplimiento del horario.