Desde hace meses se venían avanzando diferentes noticias en torno a una profunda transformación del sistema de transporte por tren,  que finalmente se están confirmando en los últimos días.

La pasada semana se hacían oficiales los primeros de estos cambios a través de la aprobación del Real Decreto Ley 22/2012 de 20 de Julio por el que se adoptan medidas en materia de infraestructuras y servicios ferroviarios.

La primera medida que contempla este acuerdo es la privatización de RENFE, el operador de los servicios ferroviarios, que además se divide en cuatro empresas diferentes, dejando bien claro en el texto el reparto de funciones entre las mismas, pero no mucho más. Por tanto, aún resta el desarrollo reglamentario de este decreto para conocer cómo quedará finalmente estructurado el transporte ferroviario.

Entendemos que esta conversión dará lugar a la entrada de capital privado en el accionariado de estas nuevas empresas, de manera que lo que hasta ahora era un servicio íntegramente de propiedad pública, desde ahora estará en todo o en parte en manos privadas, lo que puede hacer que los intereses cambien. De primar el ofrecer un servicio público a priorizar el rendimiento económico, y eso, tras la subida de precios de los últimos años, puede que deje el servicio lejos del alcance de muchos bolsillos.

Sin embargo, y uniendo con lo anterior, quizás la clave está en la segunda medida destacable, que es la decisión de elaborar una propuesta sobre la viabilidad de las diferentes infraestructuras y lineas existentes, que se hará llegar al Consejo de Ministros antes del 31 de diciembre de 2012 con objeto de decidir, de acuerdo a criterios de rentabilidad económica y social, que son los únicos citados en el texto, la viabilidad de estos servicios, por lo que se abre la vía a que desaparezcan aquellos trayectos con menos viajeros o que menos rentables sean.

Lo que no queda claro es qué pesará más, si los criterios económicos o los sociales, máxime cuando en Almería hemos visto la paulatina pérdida de servicios ferroviarios (tanto en el número de trenes que a diario cubren las rutas como en la supresión de servicios como el tren-cama) que ha dejado bien a las claras que hasta ahora siempre pesó más el criterio económico que el de prestar el servicio. En el actual escenario económico, mucho nos tememos que aún será más fuerte esta tendencia y declaraciones como éstas del presidente de FEVE  nos dan una pista.

Ya esta semana ha habido una llamativa actividad parlamentaria, puesto que parece que sin estar escrito, las líneas de Media Distancia como por ejemplo las que unen diferentes puntos de Andalucía, en nuestro caso Almería con Sevilla, podrían ser las primeras en ser suprimidas y sustituidas por servicios en autobús. Y diferentes grupos han iniciado trámites en el parlamento para conocer si ya hay alguna previsión al respecto.

A nuestro juicio, se trata de una mala noticia para el tren y muy especialmente para nuestra provincia, que puede ver mermado, si cabe aún más, el actual servicio de transporte de viajeros, con lo que nuevamente nos obligarán a optar por medios de transporte más contaminantes y menos sostenibles. Ni siquiera podemos hablar aquí de retroceso, puesto que años atrás, las prestaciones del servicio eran mejores que las actuales ¿será entonces lo que se considera progreso? Creemos que no.

@juanjoamate