Pasada la vorágine de la Semana de la Movilidad y viendo como se ha desarrollado la misma con cierta perspectiva, ciertamente me llamó enormemente la atención la noticia que encontré el pasado martes 25 de Septiembre en La Voz de Almería, aquí teneis el enlace a la misma: El Alcalde inagura la caravana Michelín.

Y por muchos motivos, de entrada no es fácil encontrar instantáneas del Alcalde de Almería sobre una bici en un acto oficial, más allá de la obtenida en aquel pleno de hace ya cuatro años y a la que tan frecuentemente se recurre, no es que sea precisamente Boris Johnson, el Alcalde de Londres, como para verle frecuentemente acudir a los actos o su trabajo en la Plaza Vieja sobre la bicicleta, otra cosa es en su tiempo libre. Ojo, que de esto no se libra tampoco la oposición, a la que más le valdría menos brindis al sol y más acciones reales.

Por eso me choca que tras una Semana Europea de la Movilidad donde el protagonismo por parte del Ayuntamiento de Almería, al menos desde mi perspectiva, ha estado en el área de Trafico y Movilidad,  la foto sea precisamente la que se ve en la imagen y se tome una vez finalizada la misma.

Son muchas casualidades. Y más dentro de una campaña que no es que precisamente apueste por una movilidad más sostenible, todos sabemos a qué se dedica la marca auspiciante y cual es su negocio, por tanto, lejos de promover hacer menos kilómetros en vehículos motorizados, tal y como se lee en el texto, da mucha más importancia a seguir haciendo kilómetros pero hacerlo de una manera más segura.

Lo que sí creo que se hace un poco de cara al lavado de imagen es la presencia de la bicicleta. Si comprobamos que en ningún modo el fomento del uso de la bicicleta forma parte de esa campaña ¿a qué se debe su presencia? Pues aunque no quieran, está claro que si hay un elemento que se está erigiendo como símbolo de la movilidad sostenible en nuestras ciudades, esa es la bicicleta. Y claro, ineludible su presencia al menos para seguir las tendencias, puesto que luego no encuentra hueco dentro del contenido.

Algo más perverso me parece el uso que hace esta marca de la bicicleta para poner en marcha iniciativas de solidaridad. Creo sinceramente que hay otras maneras de hacerlo, y la elegida solo persigue desvirtuar la imagen de la bicicleta y asociarla a unas meras «buenas intenciones» más que a un cambio de actitud y cultura en torno a la movilidad, vamos, no estuve presente pero a buen seguro que faltó poner de fondo la música de Verano Azul.

Hace tiempo se denunciaba la imagen que se ofrecía del uso de la bicicleta en favor de la comodidad de conducir en el anuncio de una conocida marca de automóviles, existen más ejemplos del perverso uso que se hacía de la bicicleta  en determinadas campañas de publicidad a la hora de lograr un lavado de cara en pos de un marchamo de sostenibilidad que luego no es tal, sin duda este ejemplo, pasaría al manual de estilo de estas campañas. Espero que tomemos nota y poco a poco rompamos estereotipos, o más bien, cambiemos lo típico de Almería.

 @juanjoamate