Los autobuses eléctricos empiezan a ser habituales en los cascos históricos de muchas ciudades españolas y europeas. Hablamos de los casos históricos porque de momento es una tecnología que tiene serias limitaciones en cuanto a la autonomía, y por tanto, los eléctricos solo son efectivos en trayectos cortos. De momento, porque las cosas pueden cambiar y mucho en breve.

Aunque a los almerienses nos pueda parecer algo muy lejano, no hace falta irse muy lejos para verlos. En nuestra comunidad tenemos buses de este tipo en ciudades como Sevilla, Málaga o Granada, pero como decimos, los sistemas son aún poco competitivos. Únicamente se presentan como una opción turística que da buena imagen, que evita ruidos y molestias contaminantes en los centros urbanos, donde por otra parte, los autobuses normales se mueven con torpeza dadas las estrecheces de algunos de estos lugares.

Pero en Doble Fila hemos querido ir más allá y os presentamos otras opciones que están funcionando muy bien. Es el caso del que hace nada menos que 10 años tienen implantado en Turín y Génova, en Italia. Allí cuentan con una flota de 30 buses de este tipo, que tienen la particularidad de recargarse de forma inalámbrica. Si, habéis leído bien, es un sistema de recarga inalámbrica, esa opción que no hacemos más que oír que está en fase de experimentación, aquí lleva 10 años funcionando con éxito. Este sistema tiene la ventaja de recargar los vehículos entre un 10 y un 15% en las paradas, lo que aumenta su autonomía. Como todas las apuestas por los autobuses eléctricos, la inversión es muy alta, pero según nos cuentan los amigos de Motorpasión Futuro allí lo han amortizado en 4 años gracias al ahorro de costes. Un bus eléctrico cuesta 7.200 euros moverlo cada año, mientras que uno diesel necesita 40.000 euros.

De Italia también nos llega el Zeus, este pequeñín que se ha probado, entre otros sitios, en Vigo.

Además de los sistemas eléctricos más o menos conocidos, hay otros que se están probando y que tienen grandes posibilidades. Por ejemplo, uno de los que más nos ha sorprendido es el diseñado por una empresa granadina. El Opbrid soluciona de un plumazo los problemas de autonomía acoplando un motor diesel que se activa automáticamente si es necesario porque las baterías vayan justas. Pero es que además, han inventado un sistema parecido a una catenaria, que permite recargar en cinco minutos suficiente energía para hacer una ruta completa de unos 20 kilómetros. Lo están probando en Suecia, pero la cosa tiene tan buena pinta que algunas empresas como Volvo ya preparan sistemas similares, que además no requieren la compra de nuevos autobuses, ya que se pueden adaptar a los vehículos ya existentes.

Por último, también os queremos destacar un sistema muy prometedor, y no solo para los autobuses, ya que servirá para tranvías e incluso para coches. De momento, los tranvías han sido los primeros en empezar a usar la tecnología de Bombardier denominada Primove y que está funcionando con éxito, aunque en breve empezarán las pruebas para los buses y, en una siguiente fase para los coches. La empresa canadiense ha implementado este sistema, que permite la recarga de baterías en movimiento, por lo que los problemas de autonomía podrían quedar resueltos definitivamente. Habrá que seguir de cerca su evolución.